"Siento que Dios me llama para hacer el bien en la tierra"

P. Usera

La misión-Milevane-Mozambique
Casa Fundacional-Toro
Lugares Userianos

 Lectura de los Hechos de los Apóstoles (2, 1-11)

Todos los discípulos estaban juntos el día de Pentecostés. De repente un ruido del cielo, como de un viento recio, resonó en toda la casa donde se encontraban. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se repartían, posándose enci­ma de cada uno. Se llenaron todos de Espíritu santo y empezaron a hablar en len­guas extranjeras, cada uno en la lengua que el Espíritu le sugería. 
Se encontraban entonces en Jerusalén judíos devotos de todas las naciones de la tierra. Al oír el mido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio idioma. Enormemente sorprendidos preguntaban: ¿No son galileos todos estos que están hablando? Entonces ¿cómo es que cada uno los oí­mos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay partos, medos y elamitas, otros vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y en Panfilia, en Egipto o en la zona de Libia que limita con Cirene; algunos somos fo­rasteros de Roma, otros judíos o prosélitos; también hay cretenses y árabes; y cada uno los oímos hablar de las maravillas de Dios en nuestra propia lengua. Palabra de Dios. Ven, Espíritu Santo, danos vida plena, tu vida de nueva creación, como personas que buscan, en fraternidad gozosa, el camino. 

Ven Espíritu Santo (adaptado para la Congregación)

Creemos que el Espíritu Santo regaló a la Iglesia y al mundo,

el carisma del Amor de Dios, en la persona de Jerónimo Usera.
Su profunda experiencia de Dios
le hace comprender que Dios ama al mundo,
y se siente apremiado por este amor.
Creemos que el Espíritu Santo regaló a la Iglesia y al mundo,
el carisma del Amor de Dios, en la persona de Jerónimo Usera.
Su profunda experiencia de Dios
le hace comprender que Dios ama al mundo,
y se siente apremiado por este amor.
Creemos que somos en la Iglesia
las herederas de este carisma del amor,
que nos urge a cultivar la experiencia de Dios,
a acoger su amor gratuito y encarnarlo en la vida.
 
Creemos que Dios nos consagra por amor.
Que el Espíritu Santo nos convoca a vivir en comunidad,
la experiencia de fraternidad nueva, signo del Reino.
Creemos que la vivencia de la consagración en comunidad
nos hace más disponibles y abiertas
ante el envío donde se crea necesario.
 
Creemos que nuestra misión en la Iglesia es
ser manifestación permanente del amor de Dios a los hombres.
Este amor es nuestro cimiento,
es la sustancia interior que llena nuestros corazones.
Sólo Él hace irrevocable nuestra donación a Dios
en el servicio a los hermanos.
Creemos que la educación y la promoción integral de la persona
es nuestra forma de evangelizar,
ayudando a despertar la conciencia de la dignidad humana,
a vivir la alegría de ser hijos de Dios,
a celebrar la fiesta con los hermanos,
y a promover en el mundo la fraternidad universal.
 
Creemos que Dios nos llama
a través de las necesidades de nuestros hermanos y de los signos de los tiempos.
Vivimos en actitud de discernimiento, asumiendo la inseguridad y el cambio
que nos exige la fidelidad creativa al don recibido.
 
Creemos que la voz de Dios nos llega con más fuerza de los lugares de frontera
donde los más pobres, los sin voz, los marginados
reclaman nuestras vidas
para encontrarse con la salvación liberadora.
Creemos que nuestra vida es un camino hacia el Padre,
en el que María nos guía y acompaña.
Lo vivimos en comunión con Jerónimo Usera
y con las hermanas que nos precedieron,
sintiendo la fuerza de su presencia y
confiando en su intercesión.
 
Creemos que cada día de nuestra vida
Dios comparte con nosotras la misión de su Hijo.
Con la confianza de saber que el Espíritu va delante,
encendemos el fuego del amor de Dios
en nuestro mundo. Amén

 
 
 

Fundación 1.864

Venerable Jerónimo Usera

Venerable Sor Rocío